Ellos
parten, y yo vuelvo. Esta guerra la doy por perdida. Al rededor de mi
cabeza estás tú, mi querida amiga, haciendo todo lo posible por que
siga siendo yo misma. Solo te pido que me lleves lejos de aquí, no
tiene por qué ser a un lugar mejor, sino diferente.
Confío
en ti, no me decepciones. Sino su furia volverá a aparecer y ya no
habrá vuelta atrás. Sé que él no está orgulloso de ninguna de
nosotras, pero habrá que hacer un pequeño esfuerzo por caerle bien
¿no crees?
No
puedo creer que me hayan confiado tantos secretos en una sola tarde.
De todas formas, seguiré esperando por si transcurren más
acontecimientos. No es que me apasionen las sorpresas, pero es algo
nuevo, y rechazarlas sería un poco estúpido.
¿Acaso
no puedes ver lo que yo? Agradezco tu esfuerzo, pero cada día me
decepcionas más. Sé que a veces puedo resultar algo antipática,
pero es mi escudo contra la gente malvada de ahí afuera. Mi
imaginación renace al recordar su suave tacto en mis mejillas, es
algo que nunca antes había experimentado de forma tan efusiva. Si
empiezo a recordar, pierdo la poca cordura que me queda.


