La vida me sonríe. Entiendo que esto no es para siempre, pero quiero aprovechar este momento y guardar su recuerdo. Sé que mis sueños nunca se van a hacer realidad, pero con esfuerzo, puedo conseguir algo parecido a la felicidad. Puede que no esté tan inspirada, aunque dicen por ahí que la intención es lo que cuenta. Todavía sigo sin saber si eso será verdad; lo que sé es que no me hará daño creerlo.
Mientras tanto, me pregunto cómo estará él. Me da miedo no volver a saber nada más, que desaparezca de repente y me tenga que olvidar de él. A ti te dará igual, eso es lo que me dices siempre que saco el tema. Pero no te pongas así, sabes que es inevitable sentir cariño hacia esa persona.
Y esa es una de las razones por las que hoy no estoy triste.
domingo, 19 de septiembre de 2010
viernes, 10 de septiembre de 2010
Wake me up when September ends.
No tengo ganas de seguir. Este cansancio me está matando. Sé que prometí no dejarte atrás, dame un tiempo para poder luchar de una forma más noble. Ninguna pastilla me va a ayudar ahora, y creo que en un futuro tampoco servirá de mucho. Estoy perdida en medio de la nada, moviéndome como una fugitiva entre la hierva, sin ningún lugar a dónde ir.
Perder la cabeza de vez en cuando no es malo, puede ayudar a estabilizarte y conocer tu complicada personalidad. Después, viene el dolor de cabeza. Es una jaqueca delirante y fuerte. Y luego, viene ella. A veces hasta la quiero, consigo distinguir su belleza entre el fondo nublado, y me doy cuenta de que tengo que permanecer moribunda en mi cama. Puede que me arrepienta de estar así, o puede que le dé gracias a Dios por tener una vida sumamente pasiva y tan agresiva a la vez.
Gracias por cuidarme. Pero, confía en mí. Mi elección no te dejará indiferente.
Perder la cabeza de vez en cuando no es malo, puede ayudar a estabilizarte y conocer tu complicada personalidad. Después, viene el dolor de cabeza. Es una jaqueca delirante y fuerte. Y luego, viene ella. A veces hasta la quiero, consigo distinguir su belleza entre el fondo nublado, y me doy cuenta de que tengo que permanecer moribunda en mi cama. Puede que me arrepienta de estar así, o puede que le dé gracias a Dios por tener una vida sumamente pasiva y tan agresiva a la vez.
Gracias por cuidarme. Pero, confía en mí. Mi elección no te dejará indiferente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)