Y despues de tanto tiempo, viajando en una gran montaña rusa sin destino, que acabo estrellada en el lado izquierdo de mi pecho... Vuelvo a sentir como esta es renovada, dando vueltas en el interior de mi corazon.
Ya no puedo sentir aquellas emociones. Ahora lo unico que me queda es escalar todos los recovecos en mi interior, embriagandolos de una apatia constante a la que no es capaz de parar ni un cortocircuito. No hago mas que ver rabia, ira almacenada, que ha quedado atrapada bajo los sepulcros de la felicidad, que quiere salir al exterior y no puede...
Llamemoslo autocontrol. Autocontrol, si. Controlemos el espacio y el tiempo, las emociones y los sentimientos que nos embadurnan al despertar cada mañana, para dejarnos agotados al caer la noche. Dejemonos llevar... pero poniendo limites y barreras a cada uno de nuestros sueños. Si, dicen que soñar es gratis, pero lo realmente caro es cumpir esos sueños. A veces tienen un precio, que simplemente no somos capaces de pagar. Nos faltan fuerzas, malgastadas en derramar lagrimas. Nosotros hacemos el trabajo, pero nadie lo recoge.
Y ya nisiquiera se de que estoy hablando. Ni siquiera se de lo que debo hablar. Esta ambiguedad sentimental, es dificil de medir, dificil de dominar. Menos mal que aun nos queda un trocito de nada, donde cerrar los ojos, y callar, mientras el mundo da vueltas a nuestro alrededor...
Ser todo y no tener nada...
No hay comentarios:
Publicar un comentario